REFUGIO CARNAL

«Refugio carnal» avanza desde las entrañas hacia la prenda, atravesando una multiplicidad de

cuestiones inscritas en la piel. El cuerpo, como origen, establece un diálogo con lo que lo

reviste, siendo en esa frontera donde la ropa adquiere un papel determinante.

Históricamente, la vestimenta ha funcionado como lenguaje: un sistema de signos que

clasifica y comunica, que reproduce jerarquías y a la vez activa resistencias. Con la

alteración en la percepción propia y ajena causada por la tela que cubre la epidermis―o su

ausencia―, el cuerpo se torna un área en tensión entre identidad y poderes subyugantes.

 

La manera de Roberto Gato de abordar el cuerpo se produce en negativo, sin dirigirse a la

carne misma, sino a aquello que la envuelve: la prenda como molde, huella y sombra de

una ausencia. En sus fotografías, los trajes de luces aparecen como vestigios de una

tradición que aquí se ve despojada de la violenta narrativa que la atraviesa.

Descontextualizando el traje de torero al decantar su contenido de uniforme ritualista hasta

quedarse únicamente con la prenda como objeto de moda, se desestabiliza un imaginario

históricamente masculino para revelar en él un espacio de mutabilidad y resistencia.

 

Andrés Martí, en cambio, trabaja la carne en positivo, como materia viva que disecciona y

recompone para construir sobre ella nuevas capas de significado con una mirada queer y

decolonial, donde la vestimenta se plantea como una declaración identitaria. Con una obra

que entrelaza la fotografía, el collage y la pintura, el cuerpo se ve representado como un

espacio en constante transformación, haciéndose especialmente evidente en sus obras

textiles donde la piel se expande, pliega y fragmenta. Esa inestabilidad desencadena

nuevas posibilidades, retando narrativas hegemónicas de género, poder y representación, y

proponiendo en su lugar un cosmos íntimo y subversivo.

 

En el diálogo entre las obras de ambos artistas se traza una cartografía del cuerpo como

territorio sociopolítico visceral, un campo de batalla y, a la vez, un refugio carnal: donde las

tensiones entre poder y vulnerabilidad, memoria y deseo, tradición y disidencia, se

entrelazan hasta hacerse tangibles.

  • Lorena Ares Brage

«En el diálogo entre las obras de ambos artistas se traza una cartografía del cuerpo como territorio sociopolítico visceral, donde poder y vulnerabilidad, memoria y deseo, tradición y disidencia se entrelazan hasta hacerse tangibles.»

Lorena Ares Brage

Cristina Gil Ramón

Acerca de Robertogato

Robertogato —nombre artístico de Roberto Sánchez Gil (Madrid, 1964)— desarrolla su actividad artística en el campo visual tanto en fotografía de autor, con exposiciones en ferias internacionales de arte, museos y galerías de arte; como científica y técnica.  Solapa sus trabajos con cerámica, pintura, escultura e instalaciones visuales y sonoras.

 

Cursa estudios en la Universidad Autónoma de Madrid diplomándose como gemólogo, así como cursos de joyería y orfebrería, engastado y lapidación, ganando varios concursos de diseño de joyería. También cursa estudios Oficiales Escuela de artes Aplicadas y Oficios Artísticos y diplomándose en certificados de profesionalidad máximo nivel en producción cinematográfica y certificado de profesionalidad máximo nivel de cámara de cine, video y televisión. Realiza estudios monográficos de guion cinematográfico, y en series de ficción, monográficas localizaciones, casting, MKG audiovisual. Los trabajos eclécticos de documentales van desde la profundización en temas antropológicos y tribales, guiones y rodajes de ficción; muestras de la cultura que le rodea en diferentes perspectivas y amplia sus conocimientos de forma autodidacta.

 

Ha trabajado como comisario de artistas, así como también en decoración y anticuario. Su labor en los últimos años se centra en colaboraciones con escritores, artistas visuales y eruditos de la cultura japonesa. Favoreciendo la inmersión en esa cultura de los grupos occidentales, centrándose principalmente en el teatro NOH, por medio de entidades y fundaciones de ambos países. La temática de sus últimas exposiciones han sido los trabajos artesanales en bordados para tauromaquia y producción de obras Sufí Derviches —con azulejos de la Alhambra.

 

Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en: Colectivo Entrefotos, Espacio Padilla (Madrid), Matadero Central de Diseño,  Feria internacional Art13 France (Lyon), Sala Matadero Madrid, EXPOSICION RAW, Iglesia de la Encarnación ( Zamora ), Centro de Exposiciones La Alhóndiga (Segovia), Espacio Expositivo SONAMBULA (Madrid), Galería Aire (Madrid), Galería Eka & Moor, Fundación Antonio Pérez (Sede San Clemente), Galería JUAN RISSO, Museo de la Fotografía de Huete, Galería Magnolia Fine Art, Cuevas de Hércules Diputación de Toledo, sala de exposiciones del Hotel Miguel Ángel, Sala exposiciones Diputación de Toledo, De La RIVA, Feria  FLECHA, FESTIARTE, Galería Valmar (Málaga), Feria Arte  (Málaga), ART MARBELLA, Feria  ESTAMPA, Galería Materna y Herencia, ARTMADRID, JUSTMAD.

ACERCA DE ANDRÉS MARTÍ

Andrés Martí (Bogotá, 1989) es un artista visual cuya práctica explora el cuerpo como superficie simbólica y emocional, abordando temas de identidad, memoria y construcción de imágenes. Trabajando con fotografía, collage, pintura e instalación, su obra a menudo habita espacios liminales: umbrales donde el significado, la percepción y la forma fluyen.

 Martí investiga el cuerpo no como una entidad representada, sino como un territorio simbólico, afectivo y político: un espacio donde se inscriben tensiones, recuerdos y deseos. Lo entiende como una superficie en disputa, un umbral entre lo visible y lo reprimido, entre lo biográfico y lo imaginado. Concibe la imagen como un organismo vivo: fragmentable, intervenible, transitable. Le interesa el momento en que la imagen desborda su propia forma: cuando se pliega, se rompe, se deforma y revela lo no dicho. Trabaja desde el pliegue como estrategia formal y conceptual: un espacio donde coexisten lo que ha sido y lo que aún no ha sido nombrado.

Su obra explora lo liminal y lo queer, entendiendo la identidad como un proceso inestable y plural. A través de la fotografía, el collage, la pintura y la escultura textil, construye imágenes donde el archivo, el cuerpo y la técnica digital se cruzan para activar narrativas que no buscan fijar el significado, sino abrir espacios de transición y transformación.

Trabaja entre lo analógico y lo digital, explorando los límites entre la materialidad y la ilusión. Le atrae especialmente cómo la fotografía, el collage y la pintura pueden generar imágenes donde lo digital adquiere una cualidad táctil y lo pictórico evoca lo inmaterial. En esta fricción —entre lo visible y lo latente, lo procesado y lo gestual— utiliza el arte como un acto de resistencia estética y política contra las lógicas normativas de género, la temporalidad lineal y la representación fija.

Su obra interactúa con discursos decoloniales, queer y posfotográficos, y se despliega como un archivo en expansión de la otredad. No busca representar lo real, sino activar zonas de inestabilidad desde las que ver, sentir y recordar de otra manera.

Estudió Diseño Industrial en la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) y obtuvo una Maestría en Fotografía Artística y Documental en TAI (España). Su obra ha sido expuesta en instituciones como el Círculo de Bellas Artes, Galería Modus Operandi, Galería Nueva, Studio RGF, Espacio Ronda, Barcú (Bogotá) y el Consulado de Colombia en Madrid. Ha recibido distinciones como la Beca TAI Foto VI, el Premio de Artes Visuales WeNow y el Premio Versiona del Museo Thyssen. Forma parte de la generación PAAL 2025 de Boom! Art Community, Martí ha participado en residencias como NY20+ Chengdu (China), PAAL Madrid y el Festival Youmein de Tánger. Actualmente vive y trabaja entre Madrid y Bogotá.

ACERCA DE LA COMISARIA

Lorena Ares Brage (Pontedeume, A Coruña; 2001) es una creadora multidisciplinar cuya trayectoria se despliega entre el arte, la gestión cultural y la educación, con una disposición a construir puentes entre saberes artísticos en un presente donde los límites entre ellos se diluyen. 

 

Graduada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, su formación se vio enriquecida en Athens School of Fine Arts (Atenas, Grecia), donde la inmersión en nuevas perspectivas artísticas influyó en su enfoque interdisciplinar. Posteriormente, fortalece su visión con un máster de educación, consolidando su vocación por la enseñanza y la difusión del arte, para hacer de él un espacio accesible a todos los públicos.

 

Ares ha desarrollado una carrera profesional versátil que abarca desde la coordinación de proyectos culturales hasta la creación de obra, lo que le ha permitido un enriquecimiento de su comprensión del arte como un espacio de encuentro. Como comisaria, su labor pretende construir narrativas plurales y colaborativas que inviten a nuevas lecturas del arte, explorando su potencial como herramienta de cambio social. De manera complementaria, su actividad como docente le ha permitido la realización de dinámicas de creación, reflexión y difusión artística de larga duración. Esta faceta educativa refuerza su convicción de que el arte no es solo un fin en sí mismo, sino también un medio para el crecimiento personal y colectivo. Estos intereses se ven profundizados con la creación de su propia obra, una práctica que le aporta una experiencia holística que alimenta su trabajo curatorial.

 

En esencia, Lorena Ares Brage entiende el arte como un espacio vivo, donde las ideas se comparten, se cuestionan y se transforman. Con una mirada interdisciplinar y un profundo compromiso con la accesibilidad, continúa explorando nuevas formas de hacer del arte un vehículo para la expresión, la educación, la transformación y el encuentro.