
Un encuentro es, por definición, el acto de coincidir en un punto dos o más cosas, a veces chocando una contra otra; mientras que el instante es un brevísimo período de tiempo. En Encuentros instantáneos ambos términos significan mucho más…
En esta muestra se presentan dos artistas con recorridos muy diferentes, como son Rebeca Khamlichi y Carlos Pucci. Se produce un choque entre ellos al encontrarse, nos vemos sumergidos en un diálogo por medio de una selección de obras que recogen sus lenguajes artísticos. La exposición trata sobre las casualidades forzadas, y sobre cómo podemos encontrar detalles en la cotidianeidad para hablar del paso del tiempo y de los encuentros que determinan nuestros caminos.
Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987) es una artista visual, ilustradora y diseñadora. A lo largo de su carrera ha creado toda una personalidad rompedora de esquemas que mantiene tanto dentro como fuera de su producción. De formación autodidacta, ha aprendido a combinar el color y las formas en composiciones atrevidas que ya son su marca personal en la que se pueden leer las influencias del superflat y el arte pop. Emplea el color como un personaje más de sus composiciones y es el que estructura la atención por medio de las luces y los contrastes para generar iconos tan variados como vírgenes, dibujos animados y armas.
Carlos Pucci (Santiago de Chile, 1989) por su parte se define como un spring chaser. Él es un buscador incansable de esa naturaleza frágil que se destruye y se regenera. Aspira a crear con sus obras una nueva forma de arte accesible al público general, incluyéndolas en los espacios que habitan gracias a su formación como arquitecto e interiorista. Tiene un método de trabajo muy particular donde fusiona el arte digital y la inteligencia artificial con su propia intervención manual, provocando que cada ejemplar de sus series sea único.
Encuentros instantáneos está compuesta por imágenes inéditas que captan el instante desde la mirada de ambos artistas. De este modo, en las obras de Carlos se paralizan sus flores para conservarse siempre. Consigue encapsular todo el caos de la trasposición de técnicas concretadas en un estilo naif y urbano que emplea para representar esas vegetaciones que toman la categoría de sujetos y sobre las que trabaja por medio de sprays y carbón. Generando gracias a la inteligencia artificial formas sutiles y bellas como las de sus delicadas mantis donde la mano del autor está completamente eliminada. Piezas que chocan con la obra de Rebeca, que trabaja desde la intimidad desvelando una historia más profunda en el interior de sus personajes, con una mirada antropocéntrica. Emplea la técnica digital para generar imágenes muy potentes por su saturación, así como por la composición de elementos visuales con mucho peso y dinamismo. En la muestra, observamos cómo ambos artistas crean obras que dan lugar a un oasis refrescante para la mirada con lenguajes claros y personales. Para ella, han producido además una pieza ex profeso que es testigo de este diálogo y de cómo se puede generar un punto de encuentro entre polos opuestos.
En Encuentros instantáneos, se han confrontado las plásticas de Carlos y Rebeca con la intención de mostrar la belleza que se puede sentir en un momento de detención repentina frente al otro. Conforme se recorren los distintos espacios, se experimentan los momentos de intimidad generados por las obras que inevitablemente nos llevan a un enamoramiento fugaz con ambos artistas.

“En esta muestra se presentan dos artistas con recorridos muy diferentes, como son Rebeca Khamlichi y Carlos Pucci. Se produce un choque entre ellos al encontrarse, nos vemos sumergidos en un diálogo por medio de una selección de obras que recogen sus lenguajes artísticos. La exposición trata sobre las casualidades forzadas, y sobre cómo podemos encontrar detalles en la cotidianeidad para hablar del paso del tiempo y de los encuentros que determinan nuestros caminos.

Carlos Pucci (Santiago de Chile, 1989)
Es artista visual, arquitecto e interiorista. Nacido y criado en Santiago de Chile. Proviene de una familia profundamente ligada al mundo del arte por lo que desde siempre ha estado vinculado a él. Sus abuelos eran galeristas, coleccionistas e historiadores del arte, lo que se suma a una generación actual de familiares artistas que exploran diversas disciplinas, especialmente la cerámica.
Desde hace casi seis años reside en Madrid, donde ha continuado experimentando y perfeccionándose tanto en técnicas tradicionales como en prácticas contemporáneas como el dibujo, grabado y cerámica, como la inteligencia artificial y el arte digital. Es en esta ciudad donde nace también su interés por el interiorismo, motivado por la necesidad de comprender cómo dialogan las obras con el espacio, explorando el vínculo entre la pieza artística y el ambiente que la rodea. Carlos no plantea una obra por sí sola, sino en un conjunto de series que dialogan entre sí y con el espacio donde se encuentran.
En cuanto a su producción artística, es un spring chaser (perseguidor de la primavera). Su trabajo gira en torno a una idea: la primavera no es una estación, es un instante. Uno breve, frágil y hermoso, que siempre está tratando de alcanzar. Persigue ese momento en que la naturaleza explota en color, forma y vida. Las flores no son solo ornamento, son símbolo del tiempo. Su belleza siempre dura poco. Recuerdan que todo pasa, pero también que todo puede volver a empezar. Y eso es lo que intenta hacer: conservar lo que se va. Ya sea a través de grabados vegetales hechos con hojas reales, dibujos a mano, fieltro trabajado con mujeres en Nepal, acuarelas, cerámicas o composiciones florales dentro de cúpulas de vidrio, su obra intenta mantener viva esa chispa natural que normalmente se desvanece.
Trabaja con materiales diversos, desde el carboncillo hasta la inteligencia artificial. A veces desde lo digital y otras desde lo más analógico, pero siempre desde el color y la naturaleza. Cada técnica que usa es una forma distinta de perseguir lo mismo: el instante en que la primavera ocurre. Y de encontrar, en ese instante, una pausa del tiempo.
Tiene las ventajas de un artista en ciernes y experimenta con todos los lenguajes y herramientas que tiene a su alcance. No se pone límites. Ha generado distintas colecciones de obras mientras encuentra su marca e identidad personal en el arte. Su primera exposición es en Alzacopas, durante el verano de 2025 gracias a Boom! Art Community que impulsa la carrera de artistas emergentes latinoamericanos en España.

Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987)
Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987) es una artista visual, pintora e ilustradora. En su universo visual se intuyen las influencias del diseño gráfico y la iconografía religiosa del siglo XVII, los dibujos animados y Michael Haneke, el rosa chicle y las Pinturas Negras de Goya, el superflat y la copla
De formación autodidacta, su carrera artística comenzó siendo galardonada como una de las pintoras más prometedoras con el Premio Global Diamond Artist en 2015, por Liquitex, Windsor & Newton. Su producción plástica está definida por una paleta pop y naif que utiliza para tratar temáticas sociales desde la denuncia de la violencia de género e infantil a su activismo en defensa de una adecuada salud mental, junto a mensajes antimilitaristas. Estas imágenes que consigue componer por medio del color y un trazo limpio y seguro siempre dejan entrever un mensaje de compromiso social así como una historia oculta en sus personajes.
Su obra ha estado presente tanto en diferentes instituciones públicas y privadas como en colecciones particulares, festivales musicales, libros ilustrados, campañas publicitarias y colaboraciones artísticas con marcas. Entre las exposiciones más destacadas, cabe la pena mencionar Amor y asco en la Galería Modus Operandi de Madrid en 2021 y Entre un óleo y un suspiro, de la Causa Galería en 2018, ambas monográficas. Además, de haber participado en exposiciones colectivas como pueden ser la Feria Estampa en varias ediciones, en la Miscelánea de Barcelona, Galería White Lab de Madrid y en la Casa América, con diversos proyectos como Llorando a Chavela, y la instalación Vivas nos queremos junto a María Hesse. En este aspecto de carácter más escultórico e instalativo, Rebeca ha creado universos para eventos como el Mad Cool Festival.
Además de pintar, Rebeca ha publicado e ilustrado libros. Destacan Las hijas de Antonio Lopez y Sanatorio que son sus dos libros autobiográficos, tan celebrados por los lectores como elogiados por la crítica, ambos publicados por la Editorial Crossbooks.
Por ella y por su trabajo también se han interesado los medios de comunicación más importantes de España. Entre otros, los periódicos El País, ABC, El Español o 20 Minutos, emisoras de radio como la Ser o cadenas de televisión como Antena 3, Televisión Española o Cuatro, y revistas como Glamour, Harper´s Bazaar, Yorokobu o AD.
En 2025 ha recibido su último premio, Goya today, Ciudad de Zaragoza, llevado a cabo por AEDAS Home donde ha conseguido el primer puesto.

Cristina Gil Ramón (Calatayud, 1999)
Gestora cultural y curadora. Graduada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid en el año 2021. Completa sus estudios cursando el Máster en Gestión Cultural de la Universidad Oberta de Catalunya, donde se hace merecedora del Premio extraordinario fin de Máster en 2023, y el Máster en Organización de Eventos de la Industria Cultural y del Entretenimiento impartido por la Universidad Camilo José Cela e ISEMCO. Además, se encuentra cursando un título de Tecnología aplicada al Patrimonio impartido por la UNED.
Desde sus primeros años de formación en la facultad de Bellas Artes Cristina Gil se interesa por la teoría del arte y la curadoría, desarrollando una doble línea de investigación en torno a la relación entre arte y lo rural por un lado, y arte e identidad por el otro. Ambas líneas atravesadas decididamente por una perspectiva feminista.
En el año 2022 lleva a cabo el comisariado de la exposición “Soy lo que somos” en Espositivo Academy, y realiza un proyecto de pintura mural y ruralismo que pronto verá la luz en la localidad aragonesa de Calatayud. Con posterioridad, ya en Madrid, lleva a cabo una serie de colaboraciones con la Comisaria de arte contemporáneo Semiramis González, a la que asiste en diferentes proyectos para instituciones como el Museo Thyssen-Bornemisza, Círculo de Bellas Artes de Madrid o la Panera de Lleida.
Como mediadora ha trabajado en diversos proyectos expositivos para instituciones como el Palacio Real, Cibeles Centro Centro o IFEMA, en los que desarrolla su interés por la museografía.
En la actualidad compagina su labor como comisaria con su trabajo como coordinadora de proyectos y documentalista en la editorial madrileña, especializada en arte, arquitectura e interiorismo, Ediciones El Viso.