
«En arquitectura, la escala 1:1 es aquella en que el dibujo coincide exactamente con el tamaño real: sin reducción ni ampliación. Es la escala del cuerpo humano, la del encuentro directo entre la idea y la materia. Es también el momento en que un proyecto deja de ser representación y se vuelve habitable.
Desde esa noción trabajo en esta residencia: sin mediaciones, dese lo cotidiano y lo íntimo, reclamando lo pequeño y lo cercano, los encuentros cara a cara, cotidianos. Una escala de proximidad absoluta.»
La propuesta tiene una lógica sencilla: un conjunto acotado de ingredientes -los mismos con los que trabajo durante la residencia- aparecen transformados en preparaciones completamente distintas. El café que fue pigmento se convierte en mousse o tiramisú. El alginato que formó una plancha da textura a un plato. La gelatina, la maicena, el huevo, la harina: los mismos irreconocibles. La restricción material es parte del concepto de la cena.
Esta cena será el resultado de esa conversación. El chef y yo hemos de hablar de los materiales, de lo que hago con ellos y de lo que él puede hacer. El menú que resulte de ese encuentro será tan suyo como mío.
🕓 Jueves 28 de Mayo – 21:00h
📍 Escala House – C/ Carranza, 22 [28004, Madrid]
🕓 Jueves 28 de Mayo – 21:00h
📍 Escala House – C/ Carranza, 22 [28004, Madrid]
Andrea Hauer (Chile, 1974) es artista visual en tránsito entre Getafe y Villanueva de la Vera. Licenciada en Artes Visuales por la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha cursado estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid y Grado Superior de Grabado y Estampación en la Escuela de Arte10. Su práctica se desarrolla en la intersección entre textiles, gráfica y escultura, utilizando exclusivamente materiales recuperados del ámbito doméstico y cotidiano.
Ha expuesto en la 15ª Bienal de La Habana, el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, la Bienal Mislara Miquel Navarro, Nodart (Alemania) y ha realizado residencias en el Basque BioDesign Center y Ras de Terra (Cáceres). Su trabajo se distingue por el uso de técnicas manuales sencillas -tejer, coser, pegar, estampar- vinculadas históricamente al trabajo de las mujeres, y por una ética de autosuficiencia que desmitifica el rol del artista.
